Liada a tu talle

 

Y prendida de tu cintura,

Soportas mis inquietudes,

Acercándose a veces raudas a la locura,

Y la eludes,

La caricia de tus pupilas,

Siembra mi alma de lilas,

Olorosas,

Frondosas,

Crecen con gracia,

Y hasta elegancia,

Dominando el jardín,

Fragante paladín,

Corazón amurallado,

Desde su centro hasta el vallado,

Añiles

Y carmines,

Colorean la propiedad,

Colgando de tu cintura,

Y el brillo de tu mirada,

Cambios efectuados,

Por la pericia de un hada,

Habitando tu morada,

Y la magia de una varita,

Zascandileando una muñeca diminuta,

Gesticulando la naricita,

Mi actitud muta.

 

19 de julio de 2017

Sara Bermejo Jiménez

 

Contacto

Correo electrónico:

info@revistacheshire.com

Revista Cheshire en redes sociales: