El meu germà

 

 

Lo más importante de mi vida ha sido y será mi pequeño hermano Mikel. El nombre se lo puso mi padre, Miguel, como él pero la traducción la añadí yo. Fue por mi amor a Michael Knight y su “Coche fantástico”. Nuestra infancia inocente en aquella época, los ochenta, fue igual de dulce y de fantasía como el cine de aquella época. Le leía cuentos de Stephen King y le encantaba dormirse oyendo “Cementerio de animales”, luego yo me iba muerta de miedo a mi cama pasando muchísimo terror pero aprovechando para leer mis novelas.

          En casa cuando me quedaba a cuidarte, yo hacía mis deberes y a ti te tenía entretenido con los VHS que compraba o los que iba grabando. Te ibas enganchando a las películas de ciencia ficción como “Regreso al futuro” y te entusiasmaba “Doc” y su ciencia, ibas empezando a curiosear. También te gustaban las de aventuras como “Indiana Jones”. Luego todo fue “Sayonara, baby con tu vicio por “Terminator” y siempre recordaré a “Cortocircuito número 5” o tu “Jiban”, te tuvimos que esconder una cinta que tenias rallada de tanto verla y pensábamos que acabaría enrollada en el vídeo.

          Recuerdo nuestras vacaciones en furgoneta los cuatro juntos. Tu y yo detrás tirados viendo películas o dibujos en una minitv que era de un anterior viaje a Andorra, vamos nadie más tenía una de esas minitv a pilas todavía. El viaje a la frontera francesa y esos pequeños pueblos preciosos y de piedra. Te recuerdo perfectamente bebiendo en pañales de una fuente de agua fresca enclavada en la pared de la cueva. Y tú con tu chupete… solo papá, mamá y yo acabamos de recordar como llamabas tu al chupete.

          ¡Qué bonitos los viajes que hemos hecho los cuatro! ¡Qué emoción cuando mamá te envío en tren a verme a València! Fuiste valiente, allí te enseñé una ciudad que te atrajo mucho pero en tu caso preferías la paz del pueblo y cuando te tocó estudiar te quedaste, por varios motivos, en Alcoi. Y ¡qué lujo de estudiante! No solo ciclo medio y superior de mecánica en IES Cotes Baixes (Gràcies al profesorat) y después en la sede de Alcoi de la Politécnica de València te sacaste Ingeniería Mecánica e Ingeniería Superior de materiales, ambas con Matrícula de Honor. ¡Felicidades siempre! Las empresas se te rifaban, no necesitaste curriculum, tus profesores hablaban maravillas de ti… en tus dos graduaciones lloré…

          Tu inteligencia me fascinaba, eras un hermano perfecto, listo, guapo, bueno escuchando, eficaz en el trabajo, muy trabajador y responsable, con ganas de probar y vivir cosas nuevas, siempre fuiste un ejemplo para mí que había caído en la oscuridad y pena… a ti te dolía verme así y desde aquí te prometo que por ti intentaré sacar mi sonrisa a pasear mínimo una vez al día…

          ¿Tete, porque te fuiste? Me duele muchísimo… Estoy casi 3 años sin ti y llorar ya no es suficiente. Las noches se vuelven amargas y el día lo paso pensando en ti… nunca pensé en que algo así nos pudiese pasar a nosotros. Sé que nos echas de menos igual. Te siento, te presiento, ahora noto tus manos en mis hombros que me mecen para que deje de llorar. Duele pero me ayudarás a seguir adelante… el 18 de septiembre celebro tu cumpleaños haciéndome un nuevo tatoo, ya llevo tu nombre y mantengo lo que te dije… ese día me haré algo de mi Literatura de la que ya eres parte. ¡Mike, chico de la moto verde, te echo de menos!

 

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