Capítulo VIII: Toledo y el        agujero en el tiempo o         de cómo Skywalker es          capaz de hacer perder la     compostura a Mortimer y                    a Charles.

 

 

Mortimer había estado escuchando con atención los informes sobre las actividades de Skywalker, pero cuando llegaron al momento fatídico del viaje a Toledo, ya no pudo más.

- No sigas, Charles, tengo la unidad mental a punto del cortocircuito, vociferó Mortimer con la cara desencajada, algo que, por cierto, era una circunstancia muy inusual para una persona que ha adoptado la forma y compostura de un hijo de la Gran Bretaña.

- ¿Qué te pasa, Mortimer? ¿Demasiadas emociones? Ya te había avisado de que todo lo que hace Skywalker no es más que una sarta de tonterías sin sentido, le recordó Charles.

-Estimado, Charles, dijo Mortimer un poco menos descompuesto, intento entender lo que tú llamas “sarta de tonterías”, que lo son, por otra parte, pero no me entra en la unidad mental que alguien enviado por nosotros, vaya a poner nuestra civilización en peligro. Y ahora se va a Toledo, ya sabes lo que hay allí, ¿lo sabe él?

-Querido Mortimer, claro que no lo sabe, ni lo sabrá, ya me he encargado de avisar a nuestra infiltrada toledana para que le siga e intente minimizar los daños. Y si es posible, que lo tire al río, de allí no sale sin alguna infección, seguro.

- ¿Una infección? ¿no sería más posible y lógico que se ahogara?

- Estamos hablando del río Tajo, antes se muere uno de una infección que ahogado, ¿no te das cuenta de cómo lo tienen? Pues ya te lo digo yo, lleno de mierda y regalando el agua a unos que se llaman como aquellos de Marte, pero con otra letra que no recuerdo, y además hablan muy raro, casi tanto como los venusianos, y le guiñó un ojo a Mortimer (tras lo cual se le quedó encajado).

- No hables de los venusianos que mira lo que te pasa, Charles, si es que no nos acontecen más que cosas extrañas por esos planetas perdidos. Pero dime algo más sobre lo que vamos a hacer con Skywalker para que no la lie parda.

- ¿Que no la lie parda? ¿Pero qué forma de hablar es esa? Te veo muy influido por los informes de Skywalker. Pero vamos al asunto. He pensado que podríamos hacer un seguimiento exhaustivo a este tormento, y, además, nuestra infiltrada en Toledo contactará con él para controlarle, dijo Charles.

- No me parece mala idea. ¿Y cómo es la infiltrada? Será discreta por lo menos, ¿no?, preguntó Mortimer.

- Sí, no te preocupes, Mortimer, ya nos hemos ocupado de que no desentone demasiado y, teniendo en cuenta que todos los días del año hay chinos en Toledo, pues la hemos camuflado como uno de estos especímenes de ojos extraños, dijo Charles.

- Querido Charles, estás en todo, aunque no me hago una idea de cómo sea un chino, pero confío en tu criterio. ¿No sería buena idea que supervisáramos personalmente esta operación?, preguntó Mortimer.

- No lo descarto, pero lo dejaremos para después de las elecciones, que no estoy seguro de que nuestras unidades mentales puedan soportar semejante evento social terrícola, dijo Charles con cara de agobio.

- No sé si preguntarte lo que son las elecciones, Charles, miedo me da, afirmó Mortimer.

- Quita, quita, no terminaríamos nunca, y ya te digo yo que nuestras unidades mentales no están preparadas para semejante cúmulo de información, la gran mayoría con poca capacidad de credibilidad, dijo Charles con más cara de agobio, y casi con descomposición aguda.

Y siguieron con su vida plácida y alejada del mundanal ruido.

 

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