FUTURO SIMPLE

 

Me preguntaban qué quería ser de mayor, yo respondía que tendero. Se preguntaban cómo podía ser y confiaban en que cambiara de idea porque eso no era futuro. Yo respondía que futuro es todo aquello que está por venir y ellos replicaban que bien podía dedicarme a las ciencias políticas o estudiar filología. Ser un hombre de provecho. Recordaba a mi madre, que lo aprovechaba todo. Hacía crema de legumbres con las lentejas que habían sobrado el día anterior o aprovechaba un resto de cable para reparar el gancho de una grúa que me regaló de niño. Ahí me daban por perdido o entregaban toda su fe al cambio que experimentan las personas y las cosas con el devenir del tiempo. Busqué lo de la fe porque era una palabra muy usada por todos y parecía algo importante. Tener fe es creer en algo sin necesidad de que nadie te lo pruebe ni te lo explique. Puedes creer en marcianos y no necesitas argumento alguno. Creer sin más. Luego está la buena y la mala fe, que aún no tengo muy claras. Un día les aclaré que yo creía en ser tendedero, tenía fe en ello. No se molestaron en responder, su cara invitaba a quitarme de su vista y decidí no volver a hablar, no volver a responder preguntas ni ser sincero. Me preguntaban qué quería ser y respondía que me gustaba el comercio. Entonces, estudiarás marketing o empresariales. Ya se verá el futuro. La fe es ciega porque solo necesita de sí misma para existir. De hecho, es necesario cerrar los ojos y los sentidos para sentirla.         

 

 

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