La mar me envuelve y me                      devuelve

 

Una se mueve en los grises porque tiene recelo a los blancos y algo de miedo a los negros (a la gama de tonalidades). Tomo una cerveza y rompen las olas enfadadas con el viento que no las acaricia, las rasga, y con la arena, que las descama sin piedad. La mar me mira, me hace un guiño y me invita a bailar al son que toca. La mar está molesta, picada y no me arrulla. Me envuelvo en ella y me devuelve a la orilla. No logro mantenerme erguida. Nos echamos un pulso y mi sombrero de ala sugerente se enamora de la espuma y se pierde en los vaivenes. Mis pies de sultana se dejan besar y pienso: "la mar, celosa, traicionera y muy posesiva"... No quiero ser pez sin branquias y a veces, sin agua. Una madre, una abuela, una hermana, una tia, una amiga... Una mujer que os requiere, hijos, nieto, hermanos, amigos...Aquí estoy y siempre...esperando como la bella Lola a que la mar le devuelva a su pescador. Ya me ganó la partida el mar y su prodigiosa fantasía. Cierro los ojos y me dejo acunar por el roneo de las olas.

 

 

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