En noches

 

 

De noche, era de noche. Una de esas noches que la ropa se pega el cuerpo y cualquier atisbo de una gota de aire en movimiento parece sacada de algún dios complaciente y misericordioso. De noche, era de noche cuando el calor, y los mosquitos se excitaban al arrullo del Río Guadalquivir. De noche, era de noche, la última noche que pasé allí antes de las maletas, del avión, de los recuerdos encajonados. De noche, era de noche y al fin te hablé, tu que eras de brillo de luna y olor a Romero. De noche, era de noche y nunca más te volví a ver. Tras noches sin calor, sin arrullo de río, sin mosquitos y sin ti, regresé. Tardé mucho, cuando uno se va parece que no tarda en volver. Cuando vuelves, ves que el tiempo ha pasado mucho más veloz de lo que pensabas. No pensé encontrarte. Pero de noche, la última noche antes de no se sabía cuando volví a verte de verde y pelo suelto. De noche, era de noche cuando encontré el hogar en tus labios y decidí quedarme a vivir en ellos.

 

Contacto

Correo electrónico:

info@revistacheshire.com

Revista Cheshire en redes sociales: